Dixon Calvetti, Video-instalación, 4:52, 2009.
Trasladar el sincretismo religioso hacia el campo del arte, en este caso, el venezolano, podría ser un cuestionamiento sutil pero punzante sobre las dinámicas que se establecen en el ejercicio del arte y el desarrollo de los eventos que lo promueven, comúnmente dominados por intereses políticos y por un reducido sector intelectual y económico, comprometidos a legitimar ciertas expresiones artísticas bajo clichés anclados en los artificios de la historia del arte. Desde este punto de vista, Dixon Calvetti, en su propio radio de acción, crea una "oración del arte" y realiza una parodia de un ritual espiritista, apropiándose de algunos de los nombres más sobresalientes del ámbito artístico nacional para abrir un nuevo espacio de confrontación reflexiva en torno a la diversidad que caracteriza a la población venezolana en términos idiosincrásicos, y la tendencia viciosa de la "administración cultural" a beneficiar a ciertas manifestaciones "trendy" que se diluyen en aspectos meramente formales, o a ciertas expresiones e individuos sectarios y exclusivos que tarde o temprano son convertidos en fetiches.
Trasladar el sincretismo religioso hacia el campo del arte, en este caso, el venezolano, podría ser un cuestionamiento sutil pero punzante sobre las dinámicas que se establecen en el ejercicio del arte y el desarrollo de los eventos que lo promueven, comúnmente dominados por intereses políticos y por un reducido sector intelectual y económico, comprometidos a legitimar ciertas expresiones artísticas bajo clichés anclados en los artificios de la historia del arte. Desde este punto de vista, Dixon Calvetti, en su propio radio de acción, crea una "oración del arte" y realiza una parodia de un ritual espiritista, apropiándose de algunos de los nombres más sobresalientes del ámbito artístico nacional para abrir un nuevo espacio de confrontación reflexiva en torno a la diversidad que caracteriza a la población venezolana en términos idiosincrásicos, y la tendencia viciosa de la "administración cultural" a beneficiar a ciertas manifestaciones "trendy" que se diluyen en aspectos meramente formales, o a ciertas expresiones e individuos sectarios y exclusivos que tarde o temprano son convertidos en fetiches.
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