
Hace un par de meses, aparecieron en una estación del metro de Berlín, unos proyectores de anuncios publicitarios, lanzando imágenes móviles por todas las paredes de la estación y elevando la agresividad visual a un nuevo nivel. El colectivo Post, dedicado a realizar intervenciones en espacios públicos, aprovechó la proyección de las imágenes para luchar, entre proyector y proyección, contra esta nueva calidad del anuncio exagerado utilizando sus propias armas. Así pues, se dieron a la tarea de colocar dispositivos hechos de espejos, imanes y bastante cinta adhesiva para comunicar lo que piensan de esta invasión visual. Simplemente genial.
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